Franciscanos Capuchinos en Guatemala, Honduras y El Salvador

Hermanos Menores Capuchinos

Viceprovincia "Nuestra Señora de la Esperanza"
 

 
 
Los Hermanos Menores Capuchinos somos una Orden religiosa de la Iglesia Católica. Nuestro fundador es San Francisco de Asís, quien vivió de 1185-1226.
 
San Francisco nació en la pequeña ciudad de Asís, Italia. Cuando joven, le gustaba asistir a fiestas y reuniones con música y abundante comida. Su padre tenía una de las más grandes tiendas de telas finas del lugar, y a Francisco le sobraba el dinero.
 
Cuando tenía 20 años, Francisco salió con su pueblo a luchar contra una ciudad vecina, con el propósito de ganar títulos honoríficos. Sin embargo, cayó preso y estuvo detenido por más de un año, tiempo que le sirvió para meditar y reflexionar. Al salir de prisión, y mientras se alistaba para salir de nuevo a la lucha, tuvo un sueño en donde una voz del cielo le decía "¿Por qué dedicarse a servir a los jornaleros, si puedes dedicarte a servir al Amo de todos?". Estó le impulsó a dejar las armas y meditar seriamente sobre su vida.
 
Una vez que caminaba por el campo mientras meditaba, se encontró con un leproso lleno de llagas, y sintió gran repugnancia al verlo. Pero al mismo tiempo, comenzó a sentir gran ternura por él, e inspirado por Dios, se acercó y besó las sucias llagas del leproso.
 
En otra ocasión, mientras rezaba en la pequeña Iglesia de San Damián, Francisco escuchó que la imagen del Cristo que estaba en la Iglesia le llamaba y le decía "Francisco, Francisco, repara mi Iglesia. ¿no ves que se está cayendo?".
 
A partir de entonces, Francisco se dedicó con entrega a Dios. Se vistió de una áspera túnica café y se ató una cuerda a la cintura. Comenzó a llevar una vida de pobreza e intensa oración, medios con los que procuraba asemejarse  a Cristo pobre y crucificado. Recorría las calles de Asís pidiendo limosna, lo que sucitó la admiración de quienes antes le conocía como un joven rico. Poco tiempo después, se le unieron muchos compañeros, conformando así una alegre vida de fraternidad. Junto a ellos comenzó a anunciar el Evangelio a todos, incluso a los no cristianos, a quienes siempre ofreció paz y bienestar.
 
Tanto ardía en su corazón de asemejarse en todo a Jesús, que un día se le apareció Cristo, e imprimió en su cuerpo las cinco llagas de la Pasión. Es este el primer caso en la historia en que alguien llevara los estigmas de la Pasión de Cristo.
 
el 3 de octubre de 1226, entre cánticos de alabanza a Dios, Francisco pasa de este mundo al Padre. Poco más de un año después, Francisco fue declarado Santo.
 
Desde entonces, miles de hermanos se han unido a la Orden fundada por San Francisco de Asís. En 1525, algunos de ellos, inspirados por Dios,  decidieron vivir con más fidelidad la forma de vida del Evangelio según el ejemplo dado por el Santo.
 
Es en ese año cuando nace la Orden de Hermanos Menores Capuchinos. Este deseo de vivir en fidelidad pronto daría sus frutos en favor de la Iglesia. Desde entonces, han sido reconocidos por la Iglesia 16 hermanos como Santos y decenas de  Beatos y Siervos de Dios.  Entre ellos, destacan San Félix de Cantalicio (limosnero), San Lorenzo de Brindis (Doctor de la Iglesia), San Pío de Pietrelcina, San Leopoldo de Mandic (patrono de los confesores), etc.
 
Desde la fecha de su fundación hasta nuestros días, los frailes capuchinos ejercen incansablemente en fraternidad el apostolado caritativo, social y misionero.
   
En 1844, procedentes de Venezuela llegaron a Guatemala dos capuchinos españoles. Los misioneros establecieron la Orden en Santa Tecla, El Salvador. La Orden floreció con más misioneros de España (entre ellos el Venerable Esteban de Adoáin). Los misioneros, expulsados de Guatemala y El Salvador por un gobierno liberal, buscaron nuevos apostolados en varios países de América y Europa.

Pasada la prueba de las luchas, los capuchinos fueron invitados de nuevo a Guatemala y la Provincia de Andalucía aceptó la invitación. Los misioneros iniciaron su labor en Guatemala en 1956 y en El Salvador en 1961. Los capuchinos de Polonia en 1972, enviaron misioneros para colaborar en este gran apostolado.

La provincia de Nueva York recibió en 1966, una invitación del Nuncio para trabajar en la diócesis de Santa Rosa de Copan -Honduras- donde aceptaron cuatro parroquias y formaron un centro para la formación de ministros laicos y una casa para recibir a los enfermos pobres.

Durante todo este tiempo de jurisdicciones distintas e independientes, la formación inicial se realizaba en España, Colombia o en los Estados Unidos. Finalmente en 1982, después de una debida consulta y preparación, el Ministro General, Fray Pascual Rywalski, estableció la Viceprovincia de América Central. El aumento de vocaciones y un territorio sumamente extenso para una eficaz animación y administración, motivó tras consulta fraterna, a pensar en proyectar una reestructuración de la Viceprovincia General de América Central, dividendo la misma en dos.
 
 
Después de evaluada dicha solicitud y realizando un profundo estudio de las ventajas de la división de la Viceprovincia General de América Central, el 26 de enero del 2000, se consideró oportuna la erección de las nuevas Viceprovincias Generales: “Nuestra Señora de la Esperanza”, que comprende el territorio de Guatemala, Honduras y El Salvador y la Viceprovincia General de "San Félix de Cantalicio" que abarca el territorio Nicaragua, Costa Rica y Panamá.